Festivales

UNCIPAR: Segunda jornada de los cortos argentinos


Continúan los dos bloques de cortos argentinos en la nueva edición del UNCIPAR en Pinamar.

Con actividades y charlas paralelas se pudieron ver dos bloques más de cortos argentinos en UNCIPAR.

Cabe destacar la sección de trabajos pinamarenses que copó la sala del Teatro La Torre con amigos y familiares, siendo proyectos realizados en el taller Crea Cine Pinamar.

Dentro de la segunda tanda de cortos argentinos en competencia se destacaron:

Silencio siesta de Luz Márquez y Lucas Saporosi: nada más certero que el concepto de la siesta en los pueblos. Pero hay tres chicos que deciden escaparse y refugiarse en la imaginación. Mezcla leyendas autóctonas de Chilecito con algunos elementos clásicos de una literatura infantil.

Trato de Gisela Benenzon: la crisis de los extranjeros en un país es mostrada en este corto que presenta a una paraguaya alejada de sus hijos y con la obligación de trabajar como mucama para una familia acomodada cuidando a dos chicos pequeños. A pesar de que el corto presenta la necesidad de buscar un mayor ingreso de dinero para la protagonista, con una actividad que puede ponernos en contra de su decisión, también juega sutilmente la idea de la ausencia y la responsabilidad materna.

Todas mis Lolas de Marlene Grinberg y Lucía Ferreyra: nada más difícil que exteriorizar los conflictos internos de un personaje y este corto lo logra en menos de diez minutos. Lola despierta y con unos cuadros referenciales nos explican cada uno de los adjetivos que la definen. La acción continúa con la llamada de la madre y las indicaciones “imprescindibles” para asistir a un casamiento al cual no parece muy interesada en asistir ni muy afecta a cumplirlas. La falta de yerba la obliga a ir al supermercado chino donde no encuentra el producto. Son estos pequeños conflictos cotidianos y realistas los que nos hacen explotar. Muy bien actuada y correcta en su forma de contar el relato.