Estrenos

Tully de Jason Reitman


En su tercera colaboración con el director Jason Reitman, la guionista Diablo Cody construye en Tully un personaje femenino que rompe con las expectativas sociales y culturales sobre la maternidad y la presión que existe ante ese rol.

Para entender la figura de la mujer y el concepto de maternidad en el cine contemporáneo hay que ser conscientes de un hecho indiscutible, y es que el rol de la mujer en el mercado laboral y en la familia ha cambiado mientras el cine cambiaba. Han cambiado juntos. Desde diferentes perspectivas en muchas producciones cinematográficas se reflexiona sobre el paradigma femenino y ofrecen un análisis de la situación actual de la madre en nuestros días y, por ende, de la familia.

Ya desde el principio en su trabajo como guionista, Diablo Cody, construyó personajes femeninos complejos que lidian con diferentes expectativas alrededor de ellas, siendo la maternidad un tema frecuente en sus historias. Así como lo hizo en Juno (2007) y en Young Adult (2011) junto a Jason Reitman presentan Tully para afirmar nuevamente que no abundan las madres ideales, sino más bien todo lo contrario.

Marlo (Charlize Theron) tiene 41 años, madre de tres hijos y uno de ellos recién nacido. Esta nueva incorporación trae consigo complicaciones que no le permiten continuar la rutina con normalidad. Se siente agobiada entre las tareas del hogar, una economía ajustada, un hijo hiperactivo que los médicos no logran diagnosticar correctamente y una bebe que le quita sus pocas horas de sueño. En medio de esta crisis, su hermano le regala los servicios de una niñera nocturna: Tully (Mackenzie Davis), una joven enérgica y relajada. A medida que los días pasan, Marlo comienza a ver cambios significativos en su vida, al mismo tiempo que genera un fuerte vínculo con su niñera.

Una de las características que más sorprende de la película es su honestidad. Desde el minuto uno se presenta como un relato fiel y una representación auténtica de la experiencia de una mujer con un hijo recién nacido en sus primeras semanas. Analiza la maternidad y la paternidad en general, pero hace énfasis en el peso que recae sobre las mujeres a la hora de ocuparse de la casa y los hijos, mucho más que sobre los hombres que salen a trabajar y hacen su pequeño aporte, muchas veces sin entender qué es lo que pasa por la cabeza de sus compañeras.

Tully llega para liberar esa carga en la mente de Marlo, pero también para recordarle que todavía hay tiempo para los sueños individuales y la libertad que disfrutaba en su juventud. Por ahí pasa el planteo de Reitman y Cody: cómo la protagonista tiene que dejar a un lado su propio desarrollo personal para poder acompañar a sus hijos y asumir ante el resto de la sociedad el rol ejemplar de madre feliz.

A través de un tono que muta entre comedia y drama, permite empatizar con la protagonista, más que nada con las expectativas que ella siente sobre sí misma y sus reflexiones frente a su crisis. Todas estas características funcionan gracias a la brillante interpretación de Charlize Theron que brinda un realismo abrumador en cada una de las escenas.

En conclusión

Tully es un retrato sincero sobre la dimensión maternal y que se toma el tiempo para explicar que la maternidad no es completamente natural ni cultural porque participa tanto lo corporal como lo psíquico, lo consciente e inconsciente, lo real y lo imaginario.

Puntaje 4 4/5
Readers Rating
3 votes
4.2