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No viajaré escondida de Pablo Zubizarreta


Se estrenó No viajaré escondida. El mito de Blanca Luz Brum, ópera prima de Pablo Zubizarreta, ganadora del premio al Mejor documental del último Festival de las Alturas, un apasionante documental acerca de la poetisa, artista plástica y revolucionaria latinoamericana.

Una vida de película. El término hace referencia a aquellas personas que lo vivieron todo. La vida de Blanca Luz Brum no sólo podría ser motivo de un documental, sino también de una ficcionalización, e incluso -atento a la moda y las tendencias actuales- el objeto de interés de una serie.

Cuesta realmente imaginar cómo un personaje tan atractivo aún no tuvo su película propia -aunque fue una figura central de El mural, de Héctor Olivera, interpretada por Carla Peterson- y, por otra parte cómo resulta tan desconocida para la mayor parte de la población.

Nació en Uruguay, pero fue ciudadana de toda Latinoamérica. Desde Perú a Chile, pasando por México y Argentina, Blanca Luz no se quedó quieta en ningún lugar hasta los últimos años de su vida. Pablo Zubizarreta arranca su documental desde la desmitificación del personaje con la voz de una crítica de arte que afirma que toda su vida es una mentira, una creación, una leyenda creada por ella misma, y sus descendientes.

Zubizarreta decide elegir el mito, pero con testimonios y pruebas que podrían confirmar y convencer que todo lo que Blanca Luz Brum contó sobre su vida, fue cierto. Desde sus experiencias con ensayistas como José Carlos Mariátegui, hasta su apasionada relación con el artista plástico y muralista David Siqueiros, sus supuestos romances con el periodista y dueño del diario Crítica, Natalio Botana o el general y presidente Juan Domingo Perón, el documental recorre más que nada todas las rutas de la poetisa que apoyó la revolución comunista, pero terminó defendiendo a Pinochet en Chile después del golpe del 11 de septiembre de 1973 contra Allende.

Así de contradictorio era el personaje, y así de entretenido y atractivo es el documental de Zubizarreta que cuenta con el relato en off de Mercedes Morán, leyendo pasajes de la vida de la protagonista, y que intercala entrevistas grabadas en Uruguay, Chile, Argentina, Francia, Inglaterra, México y Estados Unidos, con ingeniosas reconstrucciones históricas, cuidadosamente grabadas a contraluz e iluminadas por gigantografías de la vida de Brum.

Sin embargo, el documental también presenta contradicciones. Al principio, se sugiere que el personaje podría ser una excusa para abrir el debate sobre cuánto de mito hay en la vida de un personaje histórico, y cuánto hay de verdad. “Cuando el mito vende más que la realidad, deja el mito” es una frase popular entre literatos. En este caso, Zubizarreta vende todos los mitos juntos, lo que en principio no está nada mal, pero con el paso de los minutos se interesa mucho más en querer compilar toda la vida de Brum en un poco menos de dos horas que en discutir, de verdad, la veracidad de lo que narraba la poeta. O sea, está presente, pero sólo superficialmente.

Algo similar sucede con la obra de Brum: se leen pasajes de poemas, se ven algunas pinturas que hizo en sus últimos años, pero el acento está lejos de analizar aquello que escribía y cómo pensaba ideológicamente. Queda siempre claro que, influenciada por el sandinismo, Brum tiene un pensamiento revolucionario y anarquista, pero poco se profundiza en analizar sus actos como tal, salvo la creación de una revista donde publicaba sus poemas a favor de la revolución.

Que quede claro, se trata de un trabajo de investigación inmenso que demoró nueve años en concretarse, pero la vida del personaje es tan apasionante y tuvo tantas idas y vueltas, tantas aventuras, y ella, a su vez, generó tantos amores y odios que 108 minutos terminan siendo cortos.

En cuestiones técnicas, tanto el montaje como la fotografía son fundamentales y se alejan del registro televisivo, así que vale la pena ver en pantalla grande esta vida de película.

En conclusión

Aún sin demasiada profundidad y menor cuestionamiento o análisis de lo que ameritaba el personaje, el documental de Pablo Zubizarreta se disfruta porque la vida de Blanca Luz Brum nunca deja de ser atractiva, divertida, entretenida y un reflejo de la historia de Latinoamérica durante el Siglo XX. Las herramientas cinematográficas, el ingenio a la hora de hacer recreaciones históricas y el sobrio relato de Morán, se ponen al servicio de la historia y No viajaré escondida es una imprescindible investigación que redescubre y echa luz sobre un personaje controvertido, discutido y admirado, pero siempre apasionante.

Puntaje 3.5 3.5/5
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