Coberturas

La lucha antipatriarcal y la campaña por el aborto legal atravesaron el Oberá en Cortos


La 15º edición del encuentro exhibió 11 largometrajes y 50 cortos, tuvo charlas, talleres, cine comunitario e infantil. Lo más rico sucedió con el Taller de Comunicación Audiovisual Antipatriarcal y el debate que generó la película de apertura, Los vagos, sobre el mensaje machista del film que dio espacio para reflexionar sobre la lucha del colectivo feminista en el cine.

La 15º edición del Oberá en Cortos cerró con la proyección de dos obras de Paraguay: Raquel, cortometraje de Tania Cattebeke que explora la vida de una mujer que vive en la calle y el largometraje de ficción Los Buscadores, de los realizadores Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, creadores de la exitosa 7 cajas.

Este año no hubo competencia oficial ya que la misma se realiza año por medio y fue Encuentro de Realizadores. En la sala del cine-teatro y las ya clásicas carpas -Tres Fronteras y del INCAA- en la plaza San Martín de Oberá asistieron más de 3.700 espectadores que tuvieron la oportunidad de elegir entre 11 largometrajes y 50 cortos, bailar con música en vivo a la medianoche y ser parte de charlas con cineastas y capacitadores.

El Oberá en Cortos es un encuentro cultural de importancia en la región del NEA. En su programación abarca a amplios sectores de la sociedad con secciones como la muestra de Cine Joven Comunitario: obras realizadas por jóvenes de la provincia que exhiben sus historias en el cine, talleres de formación profesional, muestras de otros festivales, cine infantil. Además la programación se replica en ocho subsedes de la provincia.

Una edición con debates abiertos

Este año Oberá en Cortos generó, por un lado, militancia activa a favor de la ley para legalizar el aborto en Argentina y, por el otro, un rico debate sobre las formas de comunicar audiovisualmente en un mundo dominado por hombres.

Desde el Taller de Comunicación Audiovisual Antipatriarcal, llevado adelante por el colectivo Xinéticas de Chaco y Corrientes, se realizaron spots audiovisuales con perspectiva de género y se trabajaron especialmente temas como la construcción de la imagen antipatriarcal, historia y praxis de las mujeres y disidencias en el ámbito audiovisual nacional y regional, palabra y discurso, lenguaje inclusivo y estereotipos, representaciones disidentes y placer visual.

La finalidad era conectar los resultados del taller con la charla que se realizó el viernes en la carpa Tres Fronteras donde se expusieron los trabajos realizados y de la que participó la actriz y directora Jazmín Stuart que aportó su mirada como cineasta y se manifestó en apoyo a la campaña por la ley de aborto legal, seguro y gratuito que llevan adelante un grupo de actrices argentinas.

Despenalizar el aborto y Las vagas

De las tres jornadas del taller salieron dos trabajos audiovisuales que se proyectaron en la carpa Tres Fronteras y en el acto de cierre. Uno de ellos para exigir el aborto legal, seguro y gratuito y el otro para expresar la disconformidad con el mensaje machista de la película “Los vagos”, que abrió la 15° edición del Festival Oberá en Cortos el martes 10 de julio.

El spot sobre el aborto puso de manifiesto -una vez más- que es necesario que se apruebe la ley de aborto legal, seguro y gratuito en Argentina. En el trabajo se escucha una voz que pide ayuda telefónica a una línea de socorristas para abortar. “No estás sola”, le dicea otra mujer a aquella que llama desesperada y desamparada.

En segundo lugar, se proyectó Las vagas un spot donde las talleristas pusieron de manifiesto su descontento con el mensaje de Los vagos, la película de apertura dirigida por el misionero Gustavo Biazzi.

En el video, con las chicas frente a cámara expresando su opinión sobre la película, remarcaron que el director decidió mostrar cómo un grupo de amigos misioneros “blancos y chetos” acosa sexualmente a las mujeres, las trata de “gatos” y las “denigra” en fiestas, supermercados, estaciones de servicio con el único fin de tener sexo con alguna de ellas.

Tras la proyección del trabajo se abrió un debate donde se aclaró que la idea “no es ir contra el Festival ni el director y su obra sino de ejercer una crítica a un cine que no sólo no nos representa sino que repite estereotipos y patrones del patriarcado con el que fuimos educadas”.

Las talleristas, a la vez, consideraron que “un debate con el director hubiera sido interesante para saber qué quiso decir con la película” o que tal vez “se preste a una autocrítica sobre el filme realizado”.

El patriarcado en la industria audiovisual

En la parte final de la exposición las talleristas se refirieron a cómo están representadas las mujeres en el cine argentino, cuántas mujeres hay detrás de cámara y con datos estadísticos pusieron al descubierto una realidad de amplias desigualdades.

Entre las estadísticas que sobresalieron fue que “cada 4,3 varones que trabajan detrás de cámara en el cine argentino hay una mujer”. El dato fue tomado de un trabajo realizado por el Centro de Investigaciones de Género y Comunicación “Un Pastiche”.

El mismo estudio relevó las diez películas argentinas más vistas entre 2010 y 2013 y allí había una sola directora, menos de tres guionistas y menos de dos productoras. Estos datos son más contundentes aún si se tiene en cuenta que el mayor porcentaje de egresados/as de escuelas de cine son mujeres y que sólo el 30 por ciento llega a ocupar un puesto laboral.

Para graficar, una de las integrantes de “Xinética”, Virginia “Bichi” Romero, contó su experiencia tras haber asistido al rodaje de la película Cruda. El film aborda la temática de violencia de género y ella contó que “estaba dirigida por un hombre, protagonizada por mujeres porque no quedaba otra opción pero detrás de cámaras sólo había dos mujeres en el equipo. De eso les hablo”.

La actriz y directora Jazmín Stuart también aportó su punto de vista y sostuvo “que el cine pide a gritos que el imaginario se diversifique” y que “no hay que pedirle al cine que aleccione”. A la vez agregó que “hay que generar espacios de trabajo entre nosotras y no esperar que los hombres nos empleen. Esto no significa no trabajar con compañeros varones sino generar otra lógica”.

El cierre del taller dejó muchas inquietudes, reflexiones y la puerta abierta para seguir debatiendo, tal vez en próximas ediciones del Oberá en Cortos, sobre el rol de la mujer y los mandatos patriarcales que se reproducen en el cine y nos atraviesan como sociedad.

Con la programación en la apertura de Los vagos el Oberá en Cortos abrió -sin proponérselo- una discusión que enriqueció el Encuentro. Realizar un Taller de Comunicación Audiovisual Antipatriarcal en este contexto de lucha feminista fue una acertada iniciativa de las y los organizadores.

Sin dudas, más rico aún hubiese sido si el director Gustavo Biazzi y quienes programaron la película misionera hubieran participado del debate para discutir una problemática que nos atraviesa como sociedad.

De todos modos, la puerta queda abierta para próximas ediciones en las que este tipo de discusiones no deberían ser vistas como una crítica sino como un espacio para la reflexión y la identificación de mandatos sociales impuestos con los que muchas mujeres están tratando de romper.