Trailer de La Flor from El Pampero Cine on Vimeo.

Estrenos

La flor de Mariano Llinás


Después de su paso por el BAFICI ganando la Competencia Internacional, llega a la sala Lugones del Teatro San Martín el estreno comercial de La flor, la gran obra de Mariano Llinás dividida en tres partes que duran alrededor de 14 horas.

Hablar de La flor es un desafío porque para comprenderla hay que poner en contexto su realización. La particular cinta de Mariano Llinás (Balneario, Historias Extraordinarias) tiene una duración de 14 horas. Dividida en tres partes de 230, 357 y 317 minutos con un total de 6 episodios. El film fue rodado durante diez años bajo la producción de El Pampero Cine y las actrices de Piel de Lava (Pilar Gamboa, Elisa Carricajo, Laura Paredes y Valeria Correa). Ellas aparecen en la mayoría de los episodios realizando diversos papeles en cada uno.

En el trailer su director avisa que las historias no guardan relación una con otra (salvo sus actrices) aunque en algunos puntos se pueden encontrar similitudes en temáticas más generales o mismo en las técnicas usadas en las diversas filmaciones.

La primera parte de La flor ya había tenido su estreno en el 2016 y posteriormente en el Festival de Cine de Mar del Plata y en el canal I-Sat. Aunque la experiencia no estaba concluida ya que no hay otra manera de ver esta épica salvo en su completa proyección.

La flor Parte 1

La primera parte de La flor está dividida en dos episodios. El primero, el más rudimentario quizás por haber sido filmado hace varios años, sigue a un grupo de investigadoras que se encuentran con una momia y desatan una maldición que ésta provoca. Entre posesiones y exorcismos, el relato se balancea en el género del terror y el suspenso, dando a su vez lugar a las culturas precolombinas (con una detallada investigación al respecto).

El segundo episodio sigue a una ex pareja de cantantes (al mejor estilo Pimpinela) que cuenta cómo llegaron a ser famosos y las verdades y mentiras del amor que vivieron. A la par, la asistente de uno de ellos se inyecta el veneno de un escorpión y es contactada por una organización con un misterioso objetivo. Ambas historias chocan al final del relato. Una sátira al romanticismo, por momentos a favor y en otros en contra. Presenta una valiosa interpretación de Pilar Gamboa como una de las famosas cantantes (aunque la mayoría de las voces fueron dobladas en las canciones). El relato queda inconcluso (aunque podríamos suponer que la necesidad de sufrimiento de los personajes hace que vuelvan a estar juntos en una lucha no sólo de voces sino también de egos).

La flor Parte 2

La segunda parte de la película es la más extensa pero sólo contiene un episodio, una sola historia. Aunque esta historia está dividida en diversos capítulos que presentan presente y pasado de cada uno de los personajes. El estilo que utiliza Llinás hace homenaje y alusión a varios directores: entre ellos Jean-Pierre Melville (con su cine policial negro), Quentin Tarantino (y el particular ritmo de sus narraciones y voces en off).

La historia en particular sigue a dos grupos de espías. El objetivo de uno es la extracción de un hombre, mientras que el otro debe asesinarlas. La película avanza, con muy variados estilos, en el pasado de las cuatro actrices principales. Las seis horas de duración en ningún momento se vuelven lentas o tediosas, convirtiendo esta parte en una de las más atrapantes y certeras de todo el film. Los encuadres son excelentes, la música está colocada en cada uno de los momentos justos. Y no sólo no hay un exceso de duración en la película sino que también transporta al espectador a varios rincones del planeta, de Londres a Budapest pasando por Nicaragua y Rusia (entre otros). Otro detalle es el doblaje, ya que el film está hablado en varios idiomas, principalmente en francés.

La flor Parte 3

La última parte presenta tres episodios. El primero es un metarrelato en donde Llinás aparece en cámara pero personificado por el actor Walter Jakob. Parte ficción, parte realidad, el director está cansado de filmar con las cuatro actrices y decide escaparse a armar un relato sobre diversos árboles. La hilarante situación provoca varias risas en la sala y más cuando la historia hace un vuelco al terreno paranormal. Desde allí un investigador reconstruye el misterio encontrándose entre libros, dioses mitológicos y la idea de ocultar la verdad. Mención aparte a un relato sobre Giacomo Casanova que de seductor y mujeriego es manipulado por cuatro mujeres (con una gran reconstrucción de época).

El segundo y tercer episodio comparten los extremos de Llinás en incomodar al espectador. No por buenos o malos, sino que su técnica los hacen más difíciles de conciliar después de tantas horas de visionado. El primero es un film en blanco y negro mudo, en completo silencio. Dos motoqueros (Esteban Lamothe y Santiago Gobernori) se hacen pasar por gauchos y conquistan a dos mujeres, mientras un tercer hombre y su hijo quedan rezagados.  El segundo es más experimental y sigue el relato de las cautivas, con cuadros detallando el avance del relato y extractos de los mismos como, a su vez, cuidados desnudos en una fotografía con muy poca luz que remite más a un material de archivo.

Conclusión

Las tres partes de La flor hacen un solo film. ¿Se podría haber buscado otra manera de presentar las historias ya sea en una miniserie? Ya que ninguno de los relatos comparten historias pero sí actrices, podría haber sido, pero la decisión del director es elegir este formato, sea cual sea su motivo. En sus horas de duración hay aciertos y errores, hay mucha producción y un logrado trabajo de las actrices principales. Es claro que La flor es una experiencia y experimento únicos.

En conclusión

La flor de Mariano Llinás es sin lugar a dudas un experimento redondo por donde se mire. Hay capítulos más densos y otros más fáciles de digerir. Tiene personajes atractivos, narrativas coherentes y muchos guiños a la historia del cine.

Puntaje 4.5 4,5/5
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