Biografías

Gus Van Sant y su profunda mirada sobre la juventud en los ’90


El director de Good Will Hunting y My Own Private Idaho presenta este jueves su última película No te preocupes, no irá lejos y hacemos un recorrido por la filmografía de Gus Van Sant, íntimos trabajos sobre la juventud, las drogas y la adversidad.

Gus Van Sant nació el 24 de julio de 1952 en Louisville, Kentucky. Desde muy pequeño tenía interés por el cine y el arte. En su adolescencia filmó lo que sería su primer proyecto The Happy Organ, un drama en blanco y negro (el cual no se puede ver en ningún lado).

En 1975 se graduó como director en Los Angeles y trabajó como asistente de dirección para Ken Shapiro. Entre sus diversos trabajos se dedicó a juntar dinero dirigiendo comerciales para TV en Nueva York y en su tiempo libre escribiendo guiones. En 1985 filmaría su primer largometraje Mala noche, basado en una novela escrita por Walt Curtis. Cuenta la historia de Walt, un joven gay propietario de una pequeña tienda que se enamora de Johnny, un inmigrante ilegal mexicano, heterosexual, y que apenas habla inglés. Aquí comienzan a verse los primeros elementos de una estética y temática que caracterizarían toda su filmografía. Filmada en blanco y negro y con un presupuesto de 25.000 dólares. Ganó el premio a mejor film independiente por la Asociación de Críticos de Los Angeles.

Cuatro años después dirigiría Drugstore Cowboy con un joven Matt Dillon, un líder de drogadictos que robaban para mantener su adicción. Aquí comenzaba a tocar los temas que aquejaban a la juventud. Pero no sería hasta 1991 donde lograría el reconocimiento de la crítica, los festivales y el público con My Own Private Idaho.

Con elementos shakesperianos, My Own Private Idaho tiene a River Phoenix como Mike Waters, un joven narcoléptico que vive en la calle haciéndose amigo de Scott Favor (Keanu Reeves), el hijo de un hombre de dinero que quiere rebelarse contra su padre. Juntos deciden hacer un viaje para buscar a la madre de Mike. El film se centra en temas como la búsqueda de un hogar.

En 1993 adaptaría la novela de Tom Robbins, Even Cowgirls Get the Blues, protagonizada por Uma Thurman y en 1995 la de Joyce Maynard, To Die For con Nicole Kidman. Ambas películas comenzarían a poner a Gus Van Sant en la mira de grandes proyectos y con mayor distribución.

El éxito comercial llegaría en 1997 con Good Will Hunting, escrita por Matt Damon y Ben Affleck, quienes le acercaron la idea a Van Sant. La historia seguía a Will (Damon) un conserje en M.I.T. pero al mismo tiempo un brillante matemático, que intenta buscar el sentido de su vida, mientras que conoce a un terapeuta Sean (Robin Williams) y a una chica que llega a su vida Skylar (Minnie Driver). Tuvo nueve nominaciones a los Oscar y ganó como mejor guion y mejor actor de reparto para Robin Williams. Pero el éxito mayor fue una recaudación de más de 100 millones de dólares.

Al año siguiente sin ningún motivo aparente haría una remake cuadro por cuadro pero en color de Psicosis de Alfred Hitchcock que no recibió el apoyo de la crítica ni del público.

Con la llegada del nuevo siglo Van Sant volvería a su temática de jóvenes incomprendidos en busca de un sentido con Finding Forrester, con un desconocido en ese momento Rob Brown y ya un consagrado Sean Connery. La historia de Jamal, un joven del Bronx, que entra a una prestigiosa preparatoria en Manhattan y recibe la ayuda de un recluido escritor, William Forrester.

En Gerry (2002) volvería a trabajar con Matt Damon y Casey Affleck, una historia sobre dos amigos que se hacen llamar Gerry perdidos en un desierto, sin agua, GPS, ni herramientas para sobrevivir. Caminan para encontrar la carretera. Un film mucho más minimalista e íntimo que los que venía realizando.

Al mismo tiempo filmaba Elephant que estrenaría en el siguiente año. Una recreación sobre la masacre de Columbine ocurrida en 1999. La cinta seguía la historia de diversos chicos en el colegio en sus rutinas diarias hasta que estas son disueltas por una extrema violencia. El film fue galardonado en Cannes con la Palma de Oro a mejor película y el premio a mejor director.

En el 2005 reconstruiría otra historia verídica, la de Kurt Cobain en Last Days. La historia sigue a Blake (Michael Pitt) un joven exitoso músico que se esconde de todos en el bosque y trata de no tener contacto con nadie, mientras sus amigos, su manager e incluso un detective privado lo buscan.

En el 2006 formó parte de un proyecto junto a otros directores llamado Paris, je t’aime. Cada uno filmaba un segmento sobre lo que significaba el amor en Paris. El de Gus Van Sant se llama Le Marais y lo pueden ver a continuación.

En el 2007 volvería a su ciudad natal Oregon para filmar Paranoid Park. Otro film independiente sobre la vida de un joven skater que se ve envuelto en el accidente de un guardia de seguridad, al mismo tiempo que procesa la separación de sus padres y los deseos sexuales de su novia Jenifer.

Para su próximo film Milk, Gus Van Sant contaría la verdadera historia de Harvey Milk, político y activista estadounidense, que se convirtió en el primer hombre abiertamente homosexual en ser elegido para un cargo público en los Estados Unidos. El papel fue interpretado por Sean Penn, quien ganó un Oscar por su trabajo.

En el 2011 dirigiría Restless con Mia Wasikowska y Henry Hopper, la historia de amor entre una paciente terminal de cáncer y un joven que perdió a sus padres y que tiene a un amigo fantasma llamado Hiroshi, un piloto kamikaze. Al año siguiente estrenaría Promised Land, nuevamente con Matt Damon, escrita por Dave Eggers y adaptada por Damon y John Krasinski (A quiet place).

Promised Land es la historia de un vendedor para una enorme empresa de gas natural que llega a un pequeño pueblo para obtener los derechos de perforación en busca de petróleo, aunque encuentra algunas personas en su contra.

En el 2015 filmaría con  Matthew McConaughey, Naomi Watts y Ken Watanabe The sea of Trees: la historia de dos hombres que se encuentran en el bosque Aokigahara al pie del monte Fuji en Japón, un lugar donde la gente va a suicidarse. Los dos comienzan un viaje introspectivo. La película no recibió buenas críticas e incluso fue abucheada en el festival de Cannes.

Llegamos al 2018 con No te preocupes, no llegará lejos, la verdadera historia de John Callahan, un artista, dibujante y músico de Oregon que tras un accidente queda parapléjico y en una silla de ruedas. El elenco tiene a  Joaquin Phoenix como protagonista, acompañado por Jack Black, Jonah Hill y Rooney Mara.