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Estreno Florence de Stephen Frears


La (pésima) cantante Florence Foster Jenkins es nuevamente objeto de una película; en este caso interpretada por Meryl Streep.

A poco menos de un año del estreno de Marguerite, de Xavier Gianolli, llega a la pantalla Florence, basada en los últimos años de la vida de Florence Foster Jenkins . No es la primera vez que Frears coincide casi a la vez en una película sobre un mismo tema: cuando el desarrollaba Las relaciones peligrosas, Milos Forman hacia lo propio con Valmont. Pero si en el film francés, la acción estaba ubicada en el Paris de entreguerras, esta es más fiel a la historia original, que transcurrió en New York, a fines de la Segunda Guerra Mundial.

La dirección de Stephen Frears y el guión de Nicholas Martin eligen privilegiar un tono de comedia por sobre el drama de una mujer enferma de sífilis, que es pura pasión por la música. Todo en un ambiente de esnobismo de artistas que buscan un mecenazgo, llegando inclusive a involucrar al mismísimo Arturo Toscanini. Una mirada con ironía a las reglas sociales de la época que envuelve a nuevos ricos, intelectuales, artistas y soldados. En un mismo lodo.

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Florence resulta ser a la música culta una suerte de lo que fue Ed Wood para el cine. Su pasión fue incuestionable, llegando inclusive a grabar varios discos. De paso, el film aprovecha para colocar como asistentes al famoso último concierto de Florence en el Carnegie Hall a dos personajes de la época, famosos por su talento y polémicos por su vida no convencional para las costumbres de ese tiempo: el gran compositor Cole Porter y la actriz Tallulah Bankhead, una estrella escandalosa por sus turbulentos amores con los dos sexos y por las declaraciones sobre sus adicciones. Florence se convierte así en la pintura de una época y un ambiente en el que no todo lo que reluce es oro y el oro tampoco es real. Con una corte de aduladores en la que los banquetes regados con buena bebida y comida, además de suculentos pagos a maestros y críticos benévolos a cambio de dinero, es moneda corriente.

Resulta paradójico que la que puede ser considerada la peor cantante en la historia de la música clásica sea retratada por una de las mejores actrices de la historia del cine. Meryl Streep , diecinueve veces nominada al Oscar, suma una medalla más a su carrera en el retrato de la noble Jenkins, una mezcla de ingenuidad y perseverancia pocas veces vista (y oída). A su lado se lucen Hugh Grant como St. Clair Bayfield, el marido de Florence, con un amor más platónico que carnal, dispuesto a dar todo para satisfacer a su mujer. Para completar el trío protagónico, Simon Helberg, el Howard de The big bang theory, como Cosme Mc Moon, un joven pianista al que le llega la oportunidad de su vida, con el personaje que tiene mayor desarrollo dramático por que es quien debe desplegar un abanico de cambios.

En conclusión

La historia de Florence puede verse como un divertimento, pero también como un entrelineas de que el alcanzar la fama puede valerse de otros condimentos, en los que el talento muchas veces puede no ser el ingrediente más importante.

Puntaje 3.5 3,5/5
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