Charlamos con

Entrevista con Alejandro Ciancio, director de El Marginal


Ya se estrenó la segunda temporada de El Marginal en la TV Pública y estuvimos charlando con Alejandro Ciancio, uno de los directores, junto a Adrián Caetano, de la exitosa serie.

¿Contanos un poco cómo fue afrontar el desafío de la segunda temporada de El Marginal?

La verdad es que teníamos muchas ganas de hacerla. Es una serie que la primera temporada nos hizo conocerla demasiado. Eran las ganar de volver y contar esta historia. Transitar los personajes. El desafío más grande era lograr la misma comunión que tuvimos en la primera temporada con el trabajo en equipo, teniendo en cuenta que habían pasado dos años.

El primer día de rodaje fue muy difícil. Fueron ocho horas de filmar una escena de persecución y después arrancamos los diálogos. Yo con Nicolás Furtado ya había entablado una relación profesional y de golpe lo oí hablar como Diosito y me volvió a aparecer el personaje. Las escenas de acción las sabemos hacer pero cuando escuché a los personajes me encontré nuevamente con El Marginal, mostrando la intimidad de ellos.

¿Esta idea de la precuela eran cosas que ya habías pensado en la primera temporada?

Nos quedamos con cosas que nos hubiera gustado hacer pero que los tiempos de la televisión no nos permitieron. Ir tres años atrás en la historia nos deja mostrar las facetas de estos personajes, tanto el personaje del negro Rissi como el de Nico, como a su vez los chicos del sub 21. Es tener un espacio más para contar la esencia de esos personajes sin que te lo coma la velocidad de la televisión.

¿Cuánto tiempo llevó la filmación de esta segunda temporada?

Toda la serie fue filmada en cincuenta y cinco días. Los dos primeros capítulos que los dirigió Adrián Caetano tenían ocho días de rodaje y los otros capítulos que dirigí yo ajustamos la producción a cinco días por capítulo.

¿Te interesaba en particular este tipo de ficción que se diferencia de lo que se ve normalmente en la televisión argentina?

Es un mundo que me gusta transitar. No te digo que lo entienda, pero es un espacio en donde se pueden contar varias historias, la sensibilidad de las personas y la mirada de la sociedad sobre un cierto colectivo. Y también la posibilidad de hacer algo distinto a lo que se espera de una serie argentina ya de por sí era atractivo. A su vez, enmarcarla en el género policial ayuda a poder contarla de una manera.

¿Fue fácil incluir a los nuevos personajes a los que ya habíamos conocido?

Fue difícil encontrar a los actores. Venían bien insertados en la trama, lo que faltaba era generar el personaje y para eso necesitábamos definir a los actores. Algunos saltaban más fácil como Roly Serrano como “El sapo”. Tanto Adrián Caetano como Sebastián Ortega veían repetir con Roly esa dinámica de la cárcel de Caseros en Tumberos pero ponerlo del otro lado.

Pero a los demás se los buscó un montón, se fueron armando a medida que veíamos lo que traían al casting. Por ejemplo, con Ignacio Sureda, que hace el personaje de Pantera, hicimos cinco audiciones y en un mismo día hicimos dos con diversas técnicas, diálogos de la primera temporada, una entrevista para conocerlo más, etc.

¿Hay un trabajo de investigación de tu parte para ir conociendo este mundo?

Sí, he ido a algunas cárceles, hablado con presos y ex-presidiarios, tengo conocidos que han pasado por esa situación. También hablé con abogados defensores y penalistas. La idea era nunca juzgar, eso era muy importante para nosotros. Estuve con celadores y guardias de las cárceles, para tener todos los puntos de vista. Hay que tener un poco de todo para poder construir un verosímil con la menor cantidad de errores.

¿Fue muy importante la distribución internacional cuando la primera temporada fue adquirida por Netflix?

Sí para toda Latinoamérica, para el mercado de Estados Unidos. Hubo algunos países de Europa, como por ejemplo Inglaterra, que funcionaban de la misma manera, a pesar de la diferencia social o cultural entre nuestros países. A mi me pasó trabajar después de El Marginal con técnicos internacionales que te decían: “¿vos hiciste El Marginal?”. Eso te sorprende un poco, la masividad de Netflix y las plataformas de streaming. Eso fue un gol interesante.