Entrevistas

Entrevista a Jesús Castro, protagonista de La Isla mínima y El Niño


“Los más grandes son los más humildes” Jesús Castro, protagonista de El niño y La isla mínima; presentadas en el marco de la muestra de cine español Espanoramas.

Este joven actor de 23 años fue el protagonista de dos de los más exitosos y premiados films españoles de los dos últimos años. Llegó a la Argentina para presentar ambos trabajos en Espanoramas, que se exhiben por primera vez en el país.

¿Cómo vivís la experiencia de presentar dos películas tan premiadas como El niño y La isla mínima que tuvieron tan buena repercusión tanto a nivel nacional como internacional?

Es un placer poder presentarlas en Espanoramas. Estuve hablando con gente de España y Argentina, y me han dicho que nunca se estrenaron aquí y es algo que me choca mucho, dado que son dos grandes pelis que podrían conectar bien con el cine argentino. Ya que no se han estrenado, tener la oportunidad de visitar un país tan bonito como este, y segundo, poder traer un trocito de nuestra cultura de nuestro trabajo aquí, para mí es un placer inmenso, e incluso, me siento un privilegiado.

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¿Qué te aportaron ambas experiencias a tu carrera artística?

Me ayudaron a conocerme más a mí mismo. No me conocía nada y me enseñó más a trabajar en grupo, a hacer un equipo, a dar importancia a todo el mundo desde el protagonista de la peli hasta el de vestuario, hasta los eléctricos, quién lleva el camión para cargar y descargar, a valorar todo. A remar todos, porque al final para que salga el proyecto bien, somos un equipo de 80 o 100 personas que estamos remando todos hacia el mismo sitio y queremos lo mismo. Sobretodo a ser, dentro del equipo, una gran familia, y a la vez trabajas pasándolo bien.

¿Cuál fue tu desafío para crear el personaje de El niño?

Todo. Pasé de un Instituto directamente a protagonizar una peli. Hubo un trabajo previo de un año. Tuve muchas pruebas durante ese año y una vez que me dijeron que yo haría el papel con la directora de casting, que es Yolanda Serrano, que hizo un poco de couch conmigo, junto con Daniel Monzón, estudiamos las secuencias y desde ahí lo trabajamos. Cuando llegó el momento de rodar cada escena la tenía bastante masticada y trabajada.

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¿Cuáles fueron tus expectativas con La isla mínima, tu segundo trabajo?

Pasaron 3 o 4 semanas que terminó el rodaje de El niño y me vino la prueba de La isla mínima. Yo fui un poco con la expectativa de hacer la prueba, pero sin la expectativa que me eligieran. No tenía experiencia. Yo venía de El niño, que todavía no se había estrenado y por lo tanto todavía no era conocido tampoco. Me mentalicé en dar todo, y que cuando saliera de dar la prueba poder decir “bueno lo he dado todo”, porque al final un actor no puede hacer mucho más que llegar a una prueba y hacer bien el personaje, lo matizas como quieras, como lo tenés pensado y salís con la sensación que lo has dado todo. Has hecho todo lo que tenés al alcance de tu mano. Y a partir de ahí son los directores, productores, cadenas los que toman la decisión. Yo fui con esa mentalidad y dio la casualidad que así, en dos semanas, me volvieron a llamar, que estaban interesados que yo hiciera el papel de Quini en La isla mínima.

¿Te sorprendió la repercusión que tuvieron ambas películas en España?

Sí, por supuesto. Cuando leí ambos guiones, los vi diferentes a todo lo que había en ese momento. Pero yo no sabía tampoco como se iban a desarrollar, ni como se iban a rodar. Tampoco entendía mucho sobre eso. Sobre el papel eran peliculones, pero no lo esperaba, con El niño, quizás un poco más, pero no con La isla… fue una gran sorpresa. Era un peliculón, pero yo no esperaba que tuviera tanta repercusión, pero para mí es un placer, que las dos pelis donde estoy sean las más premiadas de ese año. Es un orgullo, y sobretodo, poder trabajar con dos directores como Daniel Monzón, a quién le debo todo y para mí es un padrino y lo quiero con locura, y con Alberto Rodríguez, de quién me encanta su cine: 7 vírgenes, Grupo 7 y ahora La isla mínima. De verlas en casa, como me pasó con Celda 211, a poder trabajar con ambos, es una emoción tremenda.

¿Qué aprendiste de tus compañeros de elenco? ¿Qué te aportó Luis Tosar?

Sobretodo a ser humilde, a ser sencillo, ayudar a los demás. Intentar facilitar a tu compañero en todo lo que puedas. La experiencia que yo tengo es que los más grandes son los más humildes. En el caso concreto de Luis, me acogió como si fuera su hijo. Me ayudó, estaba pendiente y a la hora de rodar me lo da en bandeja. Trabajar con Luis es muy fácil.

Al ser tus primeras experiencias, ¿fue difícil abandonar a los personajes después de cada rodaje?

Yo tengo mucha facilidad para eso. Tengo facilidad para que se me olvide. Llega un punto que cambias el chip. No puedes llevarte el personaje a casa, sino te trastorna personalmente. Imaginate que llevas a casa los problemas que tiene tu personaje, en ese momento… que se le haya muerto alguien, que haya tenido una pérdida como la de su novia… son cosas muy fuertes que tienes que tener la capacidad de enfrentar. Una vez que cortamos y dicen “hemos terminado la jornada”, te queda una secuencia de estar jodido, pero diez minutos o un cuarto de hora. Después desconectas y vuelves a ser tú, sino sería imposible.

¿Cuál es tu próximo desafío artístico? ¿Cómo te gustaría que siga tu carrera? ¿En que te gustaría enfocarte?

Me gusta mucho actuar e interpretar, pero tampoco le cierro puertas a nada. Como la moda. Hacer reportajes de moda para marcas. Es un sitio donde me encuentro muy cómodo. Voy a intentar enfocar mi carrera, por supuesto, a la interpretación y a la actuación, pero si como complemento también puedo hacerlo, me gustaría hacer algo de moda.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Ahora sale la segunda temporada de El príncipe. Es una serie que está impactando muy fuerte ahí, aquí no sé si se está emitiendo la primer temporada. De momento tengo varias cosas sobre la mesa, pero hasta que no filme es como si no tuviera nada. Es humo.

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¿Cómo sigue el recorrido de las películas? ¿Cómo vivís esta experiencia de recorrer ciudades haciendo la presentación?

A mí me gusta mucho, y creo que hay que viajar para conocer mundo, costumbres diferentes, otra forma de ver la vida, otra gastronomía para darte cuenta que no todo es Madrid o Cádiz o España, que hay otras costumbres, otra gente e infraestructura, formas de vivir, al fin y al cabo, y creo que eso te enriquece muchísimo. Tengo la oportunidad de presentar aquí dos proyectos que creo que merecen la pena, y creo que al espectador argentino le pueden gustar mucho, ese tipo o lo dos géneros, tanto La isla mínima como El niño. Encima conoces y este es un país muy futbolero; a mí me gusta mucho el fútbol. Soy muy futbolero también. Se me presentó la oportunidad, y también me gusta mucho la carne, así que ni lo dudé.

¿Cómo sentís que los actores españoles pueden vivir de la actuación a pesar de la crisis que vive su país?

En España hay una crisis, en este momento, bastante gorda, donde el IVA cultural es demasiado alto, un poco excesivo. Además, las entradas están muy caras. Acá he visto que las proyecciones están a $8 –el precio de las entradas de los Espacios INCAA como el Gaumont, donde se proyectaron las películas de Espanorams-. Creo que si en España se aplicara un poco, que haya un término medio en precios, una familia que está en paro, que no tiene trabajo, no se va a gastar 10 Euros por persona para ir al cine. Creo que habría que incentivar un poco. También hacen “un día del espectador”, pero deberían hacer más campañas para incentivar al público para ver cine. Habría que hablar un poco y hacer un tipo de negociación España-Argentina para que se vean y haya un fifty-fifty, para traer más cine español como a nosotros nos llega cine argentino del bueno, como por ejemplo, Relatos salvajes. En España está cambiando mucho el cine en los últimos años, hay productos muy buenos, como Celda 211, El niño, La isla mínima. Si el producto es bueno, que más da de dónde sea. Si el fruto es bueno, lo comés ¿verdad? A mí como espectador me da lo mismo que sea cine argentino o francés. Yo quiero que la historia sea buena, buenos actores y buena fotografía.

¿Te gustaría actuar en películas de otras nacionalidades?

Sí, por supuesto. Sería un verdadero placer. Tampoco es algo que me obsesione o mucho menos. Yo voy pasito a pasito como en los video juegos, pantalla tras pantalla. Hasta que no pasas una pantalla no piensas en la siguiente. De hecho, no lo sabes. Esto es igual. Ahora estamos en la pantalla de Espanoramas en Buenos Aires. Estoy jugando y me está saliendo muy bien la partida, y mañana veremos cual es el siguiente video juego.