Mondaca director de El Otro Maradona - Visión del Cine Festivales

Crónicas Sanjuaninas Unasur 2013 Día 4


El clima venía prometiendo. Hoy, la promesa, claramente, es realidad. Y podremos disfrutar de una excursión al aire libre, pero antes hay otras cosas que contar en este Unasur 2013.

Mondaca director de El Otro Maradona - Visión del Cine

El día comienza temprano con el segundo encuentro del seminario de montaje a cargo de Alberto Ponce, quien luego presentará su libro recientemente publicado “La película manda: conversaciones sobre el montaje cinematográfico en Argentina”. También habrá una charla organizada por La mujer y el cine, seguida de una muestra de cortometrajes, todo a cargo de Marta Bianchi. Y finalmente, con entrada libre y gratuita, en el Parque de Mayo, la Sole brindará un recital al aire libre.

Para los que prefieren el cine, entre otras películas, se exhibirán: el documental brasileño Doméstica (Gabriel Mascaro): el retrato de unas empleadas domésticas a través de los ojos de los adolescentes de las familias que las emplean; las argentinas Marea baja (Paulo Pécora): un fugitivo escapa de su pasado, en el delta cenagoso, entre persecuciones reales y laberintos oníricos; Días de pesca (Carlos Sorín): una road movie patagónica emprendida por un viajante de comercio para probar suerte con la pesca del tiburón y visitar a su hija, a quien hace tiempo no ve y Wakolda (Lucía Puenzo): el encuentro entre una familia y un médico alemán en los sesenta en el sur patagónico cambiará tanto la historia personal e intima cuanto la pública cuando se revele la verdadera identidad del doctor y sus intentos por manipular la genética en busca de una perfección nada humana. Y Gatica, el mono se proyecta en el Homenaje a Favio.

Ayer fueron las pasadas de Ciudadela y El otro Maradona. Hoy sus directores brindaron sendas conferencias de prensa para responder las preguntas de los periodistas acreditados.

Por un lado, Diego Mondaca explicó que él aún sigue reflexionando sobre el proyecto (por eso prefiere las proyecciones con debate), “la racionalización aún sigue viva, es lo emotivo lo que pudo resolverse”. Más que pensar sobre la cárcel en particular, su búsqueda pasa por hacer que el espectador piense en la misma condición humana que se despliega ante sus ojos. Hay algo de continuidad y de diferenciación en esa especie de ciudad dentro de la otra ciudad, una ciudad que es y a la vez no es, un recinto amurallado que no consigue doblegar la continuación de la vida, es por eso que eligió usar la paleta de colores en su pureza “natural” sin filtros ni retoques posteriores. Moncada calificó a Sanjinés (otro invitado al Festival) como “un paradigma” y agradeció haber tenido la oportunidad de trabajar con él, “un cineasta con una obra completa y una mirada política y coherente a través de los años que les permitió a los jóvenes directores tener dónde reflejarse y un espacio donde sumarse”.

Luza y Amiel codirectores de El otro maradona - Visión del Cine

Para los codirectores de El otro Maradona, Ezequiel Luka y Gabriel Amiel, esta convocatoria del Festival Unasur los tiene muy felices porque fue la primera vez que la película tomó contacto con el público y ellos pudieron observar en vivo las reacciones. El proyecto que les insumió siete años de sus vidas comenzó con una investigación sobre las inferiores del fútbol y luego derivó a la historia de Goyo Carrizo (a quien conocieron en la filmación de otra película), una especie de alter ego del Diez. “La idea fue hablar de esos que no llegan, de los elegidos y los que no lo son”, como si un destino marcara sus historias. Las inferiores de los clubes de fútbol fueron variando sus formas y de aquellos cazadores de talentos casi paternales se pasó a un negocio que, además de mover millones, se volvió una picadora de carne, una frustración permanente, un camino que se va angostando y un lugar al que llegan sólo unos pocos dejando en el camino un tendal de ilusiones perdidas.

Pasado el mediodía el Festival nos llevó a una cata de aceites y aceitunas. Un grupo de invitados llegamos a la finca “Olivos del Sol” para conocer un poco más de cerca y aprender sobre la cosecha, los diferentes tipos de aceitunas y la elaboración del aceite de oliva. Allí también almorzamos aprovechando el hermoso día soleado que nos ofrecía San Juan y las exquisiteces gastronómicas con la que nos agasajaron.

Cata de Aceites y aceitunas en Unasur 2013 - Visión del Cine

No de Pablo Larraín fue el cierre de mi jornada. El filme, que representó a Chile en la última entrega de los Oscar, cuenta los días del plebiscito convocado en 1988 por el general Pinochet para apoyar y legalizar, de alguna manera, su dictadura y que terminó convirtiéndose en el comienzo de un fin anunciado. La historia se cuenta desde René (Gael García Bernal), un publicista joven, recién regresado del exilio, que tratará de aggionar la campaña televisiva para ampliar el número de los votantes. La película filmada con cámaras de esa época para conseguir el color y la textura características de esos años elige centrarse en las incipientes técnicas del marketing y la publicidad consiguiendo momentos muy atendibles (especialmente en lo que a los spots televisivos se refiere) pero que, a la vez, tiñe todo el film de una pátina superficial que parece desconocer la potencia de la política. El conflicto del protagonista es tan ínfimo que se diluye, más que resolverse, sin poder atraparnos, a pesar de los intentos del director de injertar la historia sentimental de la pareja separada, que a pesar del hijo en común, se ubican en los antípodas: la palabra y la acción, la revolución y la reforma. Uno podría plantear que siendo el protagonista una especie de outsider no hay manera de ver la Historia si no es así, desde afuera, con ganas de creer y apasionarse, pero no consiguiéndolo jamás. Pero hay marcas de continuidad planteadas en el guión y la puesta en escena que también nos permiten pensar en una observación propia de un liberal (de cuño yanqui), que detrás de la utopía naif esconde una animadversión peligrosa sobre lo político y la política.