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Competencia Latinoamericana BAFICI: Agujero negro de Diego Araujo


Arrancando la Competencia Latinoamericana en el 20° BAFICI, se proyectó el film ecuatoriano Agujero Negro de Diego Araujo (en coproducción con República Dominicana).

La película cuenta la historia de Víctor, un escritor de una exitosa novela que enfrenta un bloqueo autoral cuando, cinco años después de aquella, no encuentra la inspiración para escribir su segundo libro. En medio de ese estado de inconformidad, su esposa le anuncia que está embarazada. Víctor se vuelve víctima entonces de una crisis existencial que lo llevará al punto de casi arruinar su matrimonio.

Agujero negro no es una película original. El escritor en crisis, el padre en crisis, el matrimonio en crisis… todas estas cosas ya se vieron retratadas en pantalla infinidad de veces. Pero donde la película realmente pierde su oportunidad de brillar es en lo poco personal de su puesta en escena. Cuando el director (también coguionista) podría haber contado lo mismo con una impronta autoral que nos muestre la estética cinematográfica propia de Ecuador, elige sin embargo contar todo con la clásica estructura de relato, narrativa y actuación del cine norteamericano al cual ya nos encontramos sobre expuestos como espectadores. Esta decisión, errónea a mi parecer, se vuelve aún más perjudicial al quedar el film inmerso en una competencia en el BAFICI, festival caracterizado por la proyección de películas de gran contenido autoral.

También es llamativa la selección de esta película que, constantemente, confunde cine independiente con cine desprolijo. Problemas de continuidad, botellas de cerveza claramente rellenas con agua, estética de blanco y negro pero carente de imágenes contrastadas y un formato extraño (el director opta por la “pantalla cuadrada”) que deja, demasiadas veces, entrever que en rodaje se había filmado una cosa y en una, probablemente, acelerada postproducción gran parte de los planos que se ven en pantalla terminan estando mal compuestos.

Definitivamente en un festival con cada vez más películas para ver, Agujero negro es candidata a quedar rápidamente en el olvido.