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Competencia Argentina BAFICI: Casa propia de Rosendo Ruiz


En Casa propia Rosendo Ruiz (De caravana, Tres D) sigue el derrotero de Alejandro, un cuarentón que todavía no sabe cómo armar su propia vida.

Alejandro (buen trabajo de Gustavo Almada, también coguionista) es docente, está en pareja con una mujer separada y con un hijo, y vive con su madre. Busca su propio departamento pero la economía no le permite concretar su sueño. La economía y una manera de ser que no lo deja plantarse definitivamente ante las situaciones. La enfermedad de su madre complica todo aún más.

El film va construyendo las relaciones de Ale con su entorno (a los nombrados tenemos que agregar sus alumnos, una compañera de trabajo, un amigo) tomándose su tiempo (a veces un poco estirado) para mostrar las contradicciones del personaje, sus luces y sus sombras, procurando romper estereotipos y no plasmar malos y buenos o víctimas y victimarios.

Son de destacar las acertadas observaciones sobre el mundo adolescente (de diferentes clases sociales) en caracterizaciones que ofrecen un oído atento al lenguaje y a los intereses propios de esa edad. Y también las construcciones de un mundo adulto a partir de las familias ensambladas, los nuevo roles genéricos, los vínculos fraternos y filiales. Sin esquivar las emociones ni las afecciones pero evitando el costumbrismo.

Una mirada sobre la soledad, el sexo, el deber ser y los afectos planteada en puestas en escena y diálogos adultos y jugados actuados por un destacado elenco concretan una película donde una clase social que la yuga y anda en colectivo y quizá apenas llegue a una casa alquilada, ni hablar de un hogar, es protagonista.