Festivales

Cobertura del 1º Festival Blood Window en Pinamar


Se dio por finalizada este sábado la primera edición del Festival Blood Window en Pinamar.

Durante tres días, en medio de un fin de semana largo que le resultó muy conveniente, se pudieron ver varias películas del género de diferentes nacionalidades. Además, se realizó la Invasión Zombie en la que el público podía participar y maquillarse en el lugar. Por último, hubo una serie de charlas y paneles entre los que se destacó la del productor Brian Yuzna.

Moderada por el Subdirector del Festival de Sitges (se pudo asistir a una muestra de todos los pósteres de estos 50 años que celebraba), Mike Hostench, durante hora y media se repasó toda la carrera de Yuzna quien también habló de su modo de trabajar y cómo hoy en día es un exitoso productor, es decir un productor que logra vivir bien de su trabajo. Como si fuera poco, Yuzna presentó su película de culto, Re-animator.

En cuanto a la programación se pudieron ver reposiciones argentinas como Los olvidados de los hermanos Onetti y No dormirás de Gustavo Hernández. También se proyectó Aterrados -uno de los estrenos que se esperan para la última semana de abril-, la película de terror de Demián Rugna que apuesta al género en su sentido más puro. Una historia de fantasmas que se destaca por crear muy buenos climas de terror, además de la memorable interpretación de Maxi Ghione. De esas a tener en cuenta cuando se estrene.

Hounds of love es una película australiana dirigida por Ben Young. En ella, una pareja que parece muy apasionada secuestra a adolescentes para divertirse y excitarse durante intensos encuentros semanales. Cada uno de ellos termina siempre en la muerte de la joven. No obstante, la presencia de esta nueva chica, una adolescente rebelde que se escapa de su casa y de sus recientemente separados padres, comienza a dejar en evidencia la relación malsana de esta pareja, las mentiras y sobre todo el poder que el hombre tiene sobre la mujer. Todo esto lo tendrá que utilizar a su favor la joven si quiere salir con vida, al mismo tiempo que su madre no está dispuesta a dejar de buscarla aunque no reciba ninguna ayuda de las autoridades. Lamentablemente el film comienza más interesante que lo que se va tornando, desaprovechando la idea con construcciones psicológicas de sus curiosos personajes que no terminan de funcionar. Como la película se sucede casi toda en una sola locación, se destacan unos paneos que en su velocidad y precisión ayudan a generar la tensión que el relato acompaña.

De México se pudieron ver Vuelven y Los Habitantes. Esta última está dirigida y escrita por Guillermo Amoedo (uno de los guionistas colaboradores de algunas películas de Eli Roth) y en ella se dedica a contar, a muy grandes rasgos, la historia de una nena poseída. Es que en realidad la acción principal se da en una enorme casa a la que unas jóvenes llegan para robar y se encuentran a la nena, aparentemente enferma, atada en una cama del sótano. A partir de ese momento se irán sucediendo cosas que no entenderán, se ven obligadas a enfrentarse entre ellas y a sí mismas y a un pasado bastante pesado que arrastran en sus espaldas. Estamos ante un film bien cuidado, contado (hubo un trabajo grande de investigación detrás) y con referencias a la película más clásica de exorcismos.

Otra de las películas destacadas que pasaron por el festival fue Matar a Dios, de Caye Casas y Albert Pintó. Una comedia con tintes fantásticos que se sucede (a excepción del prólogo) en una sola locación: cinco personajes en una casa la noche de fin de año. Además de roces entre estos personajes (hay una pareja en la cual el marido machista acaba de descubrir que su mujer quizás lo acaba de engañar con su jefe, hay un muchacho deprimido al que lo acaba de dejar su novia y está el abuelo que, más allá de sus problemas con el corazón decide que va a comer y beber todo lo que le dé la gana), lo que mueve la acción principal del film es una visita curiosa: un enano aparece y dice ser Dios. También que a la mañana siguiente la humanidad será extinta, que sólo dos personajes en el mundo se salvarán y que ellos durante esta noche van a ser los encargados de decidir quiénes serán esos dos, digamos, afortunados. Modesta, bien actuada y con muy buenos diálogos, Matar a Dios resulta una experiencia tan original como divertida.

Por último, uno de los preestrenos más interesantes resultó el de Un lugar en silencio. Es que después de pasar por el SXSW este film comenzó a llamar mucho la atención y esta semana se estrena en los Estados Unidos pero también acá en Argentina. La ópera prima de John Krasinski es una película de terror en la cual los protagonistas para sobrevivir tienen que habitar en el más profundo de los silencios, pues los ruidos atraen a estos monstruos que llegaron a la tierra. Buena película de terror, minimalista, casi sin diálogos y muy efectiva.