Festivales

Cobertura de la 6º Semana de cine italiano


Un breve repaso por la Semana del Cine Italiano que se pudo disfrutar en el Village Recoleta.

Seremos jóvenes y bellísimos

La ópera prima de Letizia Lamartire es el retrato de una mujer que de muy joven llegó a convertirse en una estrella pop pero ese éxito duró poco y tuvo un hijo y hoy, superando los cuarenta, no pasa de cantar en un bar sin que le presten mucha atención, acompañada de su hijo adolescente, también compositor. El film por un lado despliega esta relación que no se percibe del todo sana, en la que madre e hijo se besan en la boca, en la que bailan pegados, y luego ella se termina yendo con un muchacho apenas mayor que él. Por el otro, el retrato de una mujer que tuvo su época de gloria y a veces cree que sigue vigente. Hasta que ve a una cantante joven que la reemplaza con su banda y en ella se refleja todo lo que fue y quisiera volver a ser. Y como si fuera poco esta joven y su hijo comienzan a entenderse en un plano musical pero también amoroso.

Por ahí también ronda la figura de la madre y abuela. Madre de esta mujer que se niega a verla, abuela de este muchacho que cada tanto la visita y le pide ayuda cuando no puede más con su madre, una mujer que no sabe comportarse como adulta, incapaz ni siquiera de ir y pagar una factura de electricidad. Diferentes generaciones que a veces no se entienden entre sí. Además aparece la ilusión de un nuevo amor, con un ingeniero que se acerca a ella para tomar clases de piano, aunque esto funcione como una excusa para conocerla.

Si bien estamos ante una historia que poco tiene de original, Seremos jóvenes y bellísimos resulta muy disfrutable y cuenta con una buena banda sonora que se nos queda impregnada.

Protégeme en todas partes

La película de Bonifacio Angius también tiene como protagonista a un músico y a una persona adulta que no se comporta como tal. En este caso a un hombre al que su padre le inculcó la música. Pero tiene unos cincuenta años y no pasa de cantar en lugares pequeños y vive con su madre. Sin embargo su mayor problema es el abuso que hace del alcohol, lo cual puede tornar muy violento. Y en uno de esos ataques lo terminan internando en un centro psiquiátrico para rehabilitarse. En ese lugar conocerá a una mujer que quiere irse a España con su hijo.

Protégeme en todas partes es un drama que sigue a este personaje con el cual siempre resulta muy difícil empatizar. No obstante, cuando conoce a esta mujer, también salida de un centro psiquiátrico, parece por fin despegarse un poco de sí mismo y la escucha, le presta atención y pronto la seguirá.

Narrada de una manera intimista y siguiendo siempre a este peculiar personaje (que a veces quiere pasar por agradable pero más bien es una imagen algo patética la que refleja), Protégeme en todas partes es una especie de road movie que permite que confiemos en sus personajes, porque a la larga no hay forma de saber demasiado de esta mujer por la que él decide jugarse, y aunque ella nos brindara información, de saber si es confiable.

El huésped

Las crisis de mediana edad o existenciales parecen ser una temática recurrente y Duccio Chiarini nos habla acá de la crisis de los cuarenta. En El huésped, el protagonista es un hombre que se separa de su pareja después de que aparezca el tema de tener o no tener hijos (quiere tenerlos pero antes necesita sentir que hizo algo con su vida) y comienza a vivir de manera momentánea en el sofá, de la casa de sus padres o de un amigo. Alguien que se acercaba a los cuarenta creyendo que tendría en la vida todo resuelto y de repente, no, eso no sucede. Tiene que volver a empezar.

Un retrato sobre cómo las crisis (en este caso de pareja pero también laboral) nos pueden llevar a nuevas oportunidades, nuevos comienzos. El huésped es una comedia dramática con poca comedia y bastante amarga por momentos.

La tierra de la suficiencia

La ópera prima de Damiano y Fabio D’Innocenzo comienza con un accidente. Dos jóvenes arrollan a ¿algo? ¿alguien? No se detienen pero pronto le avisan al padre de uno de ellos sobre lo sucedido. Tratan de pasar página hasta que de repente las consecuencias de aquel accidente resultan inesperadas. Una tragedia se convierte en un aparente golpe de suerte y de repente los termina adentrando en el mundo del crimen y la mafia.

Lo interesante de La tierra de la suficiencia es que va retratando este mundo sórdido desde los ojos de quien recién se adentra en él, con esperanzas de una vida mejor y dispuesto a aprender el oficio para lograr destacarse. También a favor que si bien es una película en cuya historia se derrama mucha sangre, los asesinatos a sangre fría siempre aparecen fuera de plano. Estos personajes se mueven en este mundo sin sentir aparentemente nada, porque es así como se tiene que hacer para sobrevivir.

Un film bien filmado que sigue a estos dos muchachos que tienen sueños de progresar y en ese camino van dejando parte de sí. Duro y desolador.