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BAFICI Entrevista Juan Schnitman director de El Incendio


“Quería una narración llena de tensión, con componentes muy realistas pero a la vez atravesados por el género de manera subrepticia. En éste caso el cine de terror y el policial fueron importantes a la hora de pensar elementos del guión y de la puesta en escena”. Juan Schnitman, director de El Incendio parte de la competencia internacional de 17º Festival Internacional de Cine de Buenos Aires BAFICI.

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VDC: ¿Cómo llegaste a la historia de El Incendio? ¿Qué es lo que te motivo a hacerla?

 Juan Schnitman: El Incendio cuenta una historia con elementos muy cercanos a los treintañeros como las crisis de pareja y la compra de la primera casa. Aunque todo está retratado con un nivel de violencia y ebullición que afortunadamente no tiene que ver con mi vida cotidiana.

Quería una narración llena de tensión, con componentes muy realistas pero a la vez atravesados por el género de manera subrepticia. En éste caso el cine de terror y el policial fueron importantes a la hora de pensar elementos del guión y de la puesta en escena.

Como director, el desafío inicial es sostener el deseo a lo largo del tiempo. Ésta es la primera película con algo de presupuesto que dirijo y llevó algunos años concretarla. Pero el mayor reto fue el trabajo con los actores, realmente no tenía mucha experiencia y fueron Pilar y Juan quienes se entregaron por completo a un film que requería todo de ellos. Su generosidad y talento fueron claves tanto para lo agradable que fue la filmación como para el resultado del film. Además, tuve la posibilidad de probar muchas ideas de puesta en escena que tenía y que podían aplicarse a ésta película. Por fortuna creo que esas ideas funcionaron.

Ya sea con mayor o menor talento, precisión y capacidad (y en conjunto con las personas que me acompañan), traté de plasmar en la película muchas ideas acerca de la pareja, la sociedad y el cine (casi nada).

VDC: ¿Cómo fue la experiencia de realizar tu primer largometraje en solitario? 

JS: Si bien es la primera película de ficción que filmo en solitario, el proceso creativo sigue siendo grupal. Con el correr de los años me he dado cuenta de que cuantas más personas están involucradas, mejor es el resultado final, así que me apoyo mucho en mis amigos, técnicos y actores, que a veces son las mismas personas. En definitiva, luego de la experiencia ridículamente feliz que fue hacer El Incendio, no tengo dudas de que voy a intentar hacer todas las películas que pueda.

VDC: Contamos un poco los datos técnicos del Film. ¿Cuánto tardaste en realizarla? ¿Cómo fue la producción? 

JS: El proceso de producción arranca en un restaurante peruano cruzando el Abasto, luego de ver en el BAFICI grandes películas de grandes amigos como El Estudiante y Ostende. Hace un tiempo que no filmaba y tenía algunas ideas escritas; Andrés P. Estrada y Rodrigo Bermúdez me dijeron: vamos para adelante con esto, era 2011. Entonces comencé a tener algunas reuniones con amigos directores que colaboraron con elementos de la historia, esto se extendió bastante, pero finalmente pude escribir un tratamiento de alrededor de cuatro páginas y algunas más con la historia de los personajes y su relación.

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Con eso fui a contarles la película a Fernando Brom y Bárbara Francisco, que en ese momento eran socios en Pasto y serían aliados incansables del film, les gustó, la película tenía productores ejecutivos pero todavía no tenía guionista. Luego de unos meses la solución resultó estar muy cerca, Agustina Liendo se ofreció y fue de las mejores cosas que le pasaron al proyecto, ella reinventó gran parte de la historia y el trabajo en conjunto fue excelente.

Una vez que tuvimos una versión del guión que nos gustó, comenzamos a analizar como presentarla al INCAA, como el instituto no reconoce los antecedentes de mis películas anteriores, esto fue complicado y frustrante. Fue cuando Bárbara y Fernando sumaron a Diego Dubcovsky de BD Cine que parte del camino se hizo más fácil y pudimos contar con el apoyo necesario. También la Universidad del Cine aportó equipamiento y Los Salvajes Cine, la productora que integro con Andrés P. Estrada y Paolo Donizetti, parte de la postproducción.

De ahí en más todo se sucedió con rapidez, re escribimos parte del guión mientras ya estábamos buscando locaciones, fui a ver muchas obras de teatro para completar el elenco, ensayamos con Pilar y Juan dos semanas antes de filmar, rodamos cuatro semanas y editamos otras cuatro.

Como la película tiene una gran cantidad de planos secuencia, el proceso de edición fue más bien acotado y muy breve. Andrés P. Estrada, el montajista, trabajó durante todo el rodaje, así que un día después de terminar de filmar ya teníamos un primer armado del film. Durante un mes hicimos proyecciones con amigos los viernes, esos días anotábamos todas las propuestas y durante la semana las probábamos. Así llegamos a cambiar algunas cosas y a sacarle 5 minutos al film.

Comenzamoss la preproducción en diciembre de 2013 y cinco meses después la película estaba terminada.

VDC: Este año el film fue presentado en el Festival de Cine de Berlín ¿Cómo fue la experiencia de participar en un festival de esa escala?

JS: La experiencia de la Berlinale fue increíble, nos sentimos muy bien acogidos y tratados por todas las personas que trabajan allí. Realmente es un festival inmenso, pero la escala es muy humana. Sentimos que el film fue muy bien recibido y que el boca a boca del festival funcionó muy bien. Fueron cuatro proyecciones, todas llenas, la última en el Zoo Palast con 850 personas. La calidad técnica de las salas es inmejorable y, a la hora de las preguntas y respuestas después de las funciones, casi todo el público se queda. Un placer.

VDC: Por ultimo con respecto al BAFICI. ¿Qué vivencias tenes del festival? ¿Qué se siente estar presentando una película? Y si pudiste ver algo de la programación de este año.; que le recomendarlas al publico?

Es raro, por un lado lo vivo como algo natural para ésta etapa y ésta película, pero recuerdo cuando el BAFICI comenzó en el 1999 (el mismo año que empecé a estudiar cine) nunca me hubiese imaginado presentando una película en la Competencia Internacional. En definitiva, es un orgullo, y el orgullo es doble por poder estar lado a lado en ésta categoría con Laura Citarella, una grandísima amiga con quien compartimos la universidad y quince años de amistad.

Estuve de viaje en otros festivales y en unos días vuelvo a partir, así que es el primer año que no puedo ver películas todos los días, que es lo que más me gusta. De todas formas me puedo aventurar a recomendar La Mujer de los Perros y La Princesa de Francia. Ah, y ver El día de la marmota en pantalla grande debe ser genial.

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