Festivales

18º Festival Buenos Aires Rojo Sangre BARS: Quinta Jornada


Finalizamos la cobertura del 18º Festival Buenos Aires Rojo Sangre BARS, con la competencia iberoamericana y la sección novedad.

De la Competencia Iberoamericana

Clementina de Jimena Monteoliva

Dirigida por Jimena Monteoliva y escrita junto a Diego Andrés Fleischer es una interesante visión sobre la violencia de género. Clementina es una joven que sufre la violencia de parte de su marido y eso le termina costando su embarazo. Cuando regresa a la casa a la que se mudaron recientemente, sola e intentando refugiarse de su ahora prófuga pareja, empieza a percibir cosas extrañas e inexplicables que la asustan.

Sin embargo, los peores monstruos son los humanos, porque son reales. Y en Clementina el terror se sucede a través de la cotidianeidad y del miedo a volver a aquello que tanto daño ha hecho. Una historia chiquita, contada de una manera diferente, y con un gran protagónico de Cecilia Cartasegna.

Malvineitor de Pablo Marini

La película de Pablo Marini ganó el Premio del Público probablemente por la libertad y las ganas con las que está hecha. Una historia algo delirante, que sucede en un futuro no muy lejano pero muy basada en el actual presente, sobre una nueva guerra por las Malvinas y un soldado que se enfrenta a un malvado plan de parte de los ingleses. No obstante no radica allí lo que seguramente haya cautivado al público que la vio en el festival, sino el humor y los constantes guiños, tanto a la actualidad argentina como a referencias cinematográficas, televisivas o de videojuegos que han disfrutado los más nostálgicos (Duro de matar, Power Rangers, Mortal Kombat).
Hay que decirlo: Malvineitor es probable que sólo pueda funcionar en un lugar como el BARS. Hay un gran laburo de producción con muy bajo presupuesto detrás también.

Culto al terror de Gustavo Leonel Mendoza

Con la película de Gustavo Leonel Mendoza estamos ante un documental, algo poco frecuente en las competencias. En este caso, quizás la película que mejor define al festival en sí y al público que asiste año a año. Mendoza intenta retratar el por qué y el cómo de este fanatismo que generan las historias de terror y fantásticas, especialmente en el cine. Para eso habla con especialistas que van desde programadores, dueños de locales temáticos, críticos, realizadores, actores y una extensa gama de profesiones que se pueden relacionar de un modo u otro con el terror.

Hay aportes muy valiosos como las presencias de Robert Englund, Paco Plaza, Barbara Crampton y Bruce Campbell entre muchos otros. Algunas son más bien anecdóticas y más pequeñas, como la de Takashi Miike.

Culto al terror dura dos horas y presenta mucho material y da la sensación de que detrás quedó todavía mucho más. Sin embargo no se puede evitar sentir que le falta cierto eje a la narración, que por momentos se torna reiterativa y pierde el rumbo. Pero es ante todo una película hecha con toda la pasión que genera este mundo tan lindo y particular.

Novedad

Thelma de Joachim Trier

La película de Joachim Trier fue la elegida por Noruega para enviar a los premios Oscars. Esto nos puede decir el buen momento que el cine de género está atravesando, ya que no suele tener un lugar en este tipo de premiaciones, si bien todavía falta un poco para conocer la lista definitiva de nominadas.

Thelma es una joven que se acaba de mudar sola para empezar a estudiar. Es tímida, algo retraída y lleva con ella una educación estrictamente religiosa que le impuso su padre. Por eso cuando conoce a Anja se le empieza a revolucionar todo, y por supuesto también el cuerpo. De repente, comienzan a pasarle cosas inexplicables.

Conviene no adelantar mucho más sobre el argumento de Thelma pero se puede decir que es una forma distinta e interesante de contar la historia de una joven bajo la sombra de sus estrictos padres y la imposibilidad de dejarse llevar, de permitirse ser ella misma. Todo esto con algo sobrenatural que va tiñendo de misterio gran parte del relato.

Por último, es inevitable remarcar la fotografía ya que el film regala unas imágenes preciosas desde el primer minuto. También hay que resaltar las actuaciones femeninas, en especial su protagonista Eili Harboe quien entrega su cuerpo a una interpretación por momentos muy visceral.

Hermosa película, de tiempos algo lentos pero siempre de una manera hipnótica gracias a lo bella visualmente y a la buena construcción de climas de misterio. Absolutamente cautivante.